Connect with us

Opinión

Solas

PERDIGONES DE PLATA

Lo han conseguido: las han dejado solas y borrachas, pero ebrias de pura y fantasmagórica soledad

Ramón Palomar

Advertisement

Sus hombros se rozaban porque de manera instintiva ese contacto físico aliviaba tan pavorosa soledad. Parecían dos huerfanitas de Dickens abandonadas a su suerte en la gran ciudad de capitalismo caníbal. Frente al feroz odio de algunas que preferirían que ciertas madres hubiesen abortado, …

Artículo solo para suscriptores


Fuente

Advertisement

Nacional

Más

Populares