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Opinión

Con promociones 3×2 y marcas propias se afronta el alza en precios

Debemos reconocer que, aunque oficialmente la inflación de julio se ubica en niveles de 8%, y es la más alta en los últimos 20 años, si revisamos el promedio de alza es mucho mayor, al menos así lo vemos con productos que en enero se ubicaban en un precio y ahora están hasta 30% más elevados.

Por ejemplo, los fideos para sopas con alzas de 30%; en la panadería o donde compre, las tradicionales conchas, orejas o besos observan ajustes arriba de 20% a 30%; lo mismo con el aceite vegetal, que pasó de niveles de 30 pesos a niveles arriba de 50 pesos, dependiendo la marca.

Ni qué decir de los productos agropecuarios como la papa, la cebolla, el aguacate, el jitomate o bien los que no están en nuestra canasta básica, como los pastelillos, los refrescos, en el que algunas presentaciones han aumentado más de 10% en los últimos 12 meses.

Por eso las empresas como Walmart, Soriana y Chedraui pusieron más atención en la estrategia de ventas por volumen y le entraron con todo al 3 x 2 en esta temporada que denominan de verano. Los resultados preliminares indican que el consumidor ha aceptado esta promoción.

Al menos así lo vimos en los reportes correspondientes al 2do. Trimestre de 2022 (2T22), donde los resultados de las empresas fueron de doble dígito y ellas mismas resaltaron estas estrategias, a lo que se suma que esto se ha mantenido con los datos de ventas de la ANTAD de julio.

Destaca incluso Walmart, que tiene como estrategia principal “precios bajos siempre”. Mientras que en años anteriores se mantenía alejado de estas promociones, este año lanzó “summerdays”, en la que oferta los productos en promociones de volumen.

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A estas campañas se suman las que ya se mantenían con precios bajos y las de impulso de la marca propia. Con esto también ofrecen descuentos hasta 20% en los productos, estrategias con las que han logrado capturar el bolsillo de un consumidor que se ha visto fuertemente afectado por el incremento en precios.

A pesar de que estos mecanismos han mostrado fortaleza del consumo, la inflación está pasando factura en todos los sectores en general, pero más al segmento de menores ingresos; recordemos que, de acuerdo con los datos de ingreso gasto de la población, los segmentos de la población de bajos ingresos C-, D+, D- y E destinan entre 30% y 50% de sus ingresos en comida y en necesidades básicas, mientras que el segmento A, B y C destina entre 15% y 25%.

Sin embargo, de continuar el incremento en precios, el efecto es que las familias reacomoden su ingreso y comiencen a dejar de comprar o gastar en bienes suntuarios como ropa y esparcimiento, lo que al final se traduciría en una mayor desaceleración de la economía.

Lo anterior no es una buena noticia, pero desafortunadamente de no observarse un control inflacionario en el corto plazo los positivos resultados que observamos en la primera mitad del año no se repetirán cuando concluya. El escenario, entonces, marca cautela en nuestro bolsillo y en las emisoras.

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Nota del editor: Marisol Huerta Mondragón es analista senior en BX+, ha laborado en instituciones como Grupo Financiero Banorte y Actinver. Docente de las materias de Economía y Finanzas en la Facultad de Contaduría y Administración y Facultad de Ciencias de la UNAM. Síguela en Twitter y/o en Instagram . Las opiniones publicadas en esta columna pertenecen exclusivamente a la autora y no representan la postura de Bx+.

Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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