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Cultura

Barcelona gana un nuevo mirador 360º a 125 metros de altura en Glòries

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Barcelona cuenta desde esta semana con un nuevo espacio para contemplar los lugares más icónicos de la ciudad desde las alturas. Situado en la mítica Torre Glòries, el nuevo mirador ofrecerá a los asistentes una combinación de arte, ciencia y tecnología con las mejores vistas. La instalación abre al público este viernes 20 de mayo como una experiencia doble que empieza en la planta -1 y termina en la planta 30, donde la panorámica de la ciudad se entrelaza con la obra de Tomás Saraceno.

Esta mirador está diseñado para convertirse en un lugar icónico de la ciudad y pretende ser diferente entre los de su categoría. Así lo reconoce Aleix Pratdepàdua, director del espacio, que destaca la singularidad del proyecto: «Es mucho más que un mirador y está destinado a ser un nuevo espacio cultural y de descubrimiento de la ciudad de Barcelona.

Un proyecto único, sin precedentes que trasciende el modelo convencional de mirador». Esta construcción sale de una iniciativa entre Merlin Properties y Mediapro Exhibitions con el objetivo de convertirse en una referencia a nivel local e internacional. Además, «se trata de un proyecto made in Barcelona», señala Pratdepàdua.

La ciudad, en directo

La visita se inicia en el Hipermirador Barcelona, situado en la planta -1, un espacio diseñado para descubrir la Barcelona que pasa inadvertida, donde se unen el arte la ciencia y la tecnología en los cinco entornos que forman esta parte de la visita: Prólogo, Barceloneses, Atmósferas, Ritmos y Sirena.

A través de la big data se ofrecen datos de la ciudad a tiempo real que se combinan con las imágenes y la música, todo ello presidido con una exposición de esculturas de papel sobre la biodiversidad medioambiental de la capital catalana. Varias de las informaciones que se ofrecen tratan del estado en directo de la ciudad, como el viento, el número de vuelos que operan en ese momento, la cantidad de llegadas y salidas de barcos del puerto o la contaminación que genera el transporte.

Experiencia desde las alturas

La cita con el mirador continúa en piso 30, el último de la torre, situado a 125 metros de altura y con una perspectiva de 360 grados. Desde este punto se pueden contemplar algunas de las zonas más célebres de la Ciudad Condal: el hotel W, la central térmica de Sant Adrià del Besòs, la Sagrada Familia, el 22@, la Meridiana o la Gran Vía de les Corts Catalanes, entre otras.

En la cúpula de esta misma planta se puede observar ‘Cloud Cities Barcelona’, una obra de arte multisensorial del artista contemporáneo Tomás Saracero, un espacio que juega con la perspectiva y los cristales con estructura de entre cuatro y diez metros de altura que los visitantes pueden recorrer.

El precio para disfrutar del mirador es a partir de 15 euros en adultos, con distintas ofertas de precios reducidos en función de la edad o el tipo de familia. Además, se ofrecen diferentes experiencias que permiten visitar la instalación por la mañana, por la noche, con la explicación de un arquitecto o con el acompañamiento de Tomás Saracero. En cuanto al horario, está abierto de lunes a domingo entre las 10 y las 21 horas del 1 de abril al 31 de octubre y de las 10 a las 19 horas entre el 1 de noviembre y el 31 de marzo.

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‘Una Champions mágica’, el libro de la Decimocuarta

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Una Copa de Europa que pasará a la historia del Real Madrid y de la propia competición merece un libro que recuerde para siempre la gesta del equipo de Ancelotti. AS ofrece en exclusiva a todos sus lectores Una Champions mágica, el libro del recorrido del Real Madrid para alzarse con su decimocuarta Copa de Europa.

Un volumen de 120 páginas a todo color donde se repasa la trayectoria del Real Madrid en esta Champions en la que el equipo blanco se acaba de proclamar en París campeón de Europa por decimocuarta vez. La obra reúne todas las crónicas y fichas de los 13 partidos: la victoria en San Siro ante el Inter, las noches mágicas en el Bernabéu con las remontadas en las eliminatorias frente al PSG, el Chelsea y el Manchester City, la gran final ante el Liverpool en el Stade de France… El repaso de cada encuentro, las mejores imágenes de los partidos y, por supuesto, todos los goles anotados. Los 29 tantos que han hecho los madridistas, desde el que anotó Rodrygo en Milán hasta el tanto definitivo de Vinicius en París.

La obra incluye perfiles individuales de los protagonistas que han hecho posible esta Champions: Florentino Pérez, el presidente que iguala a Bernabéu con seis Copas de Europa; Carlo Ancelotti, el primer entrenador en conquistar cuatro títulos; Thibaut Courtois, el héroe de la Decimocuarta; Karim Benzema, el máximo goleador del torneo; Vinicius, el autor del gol de la final; Rodrygo, el catalizador de las remontadas contra el Chelsea y el Manchester City; Luka Modric, el mago del campeón…

Las mejores firmas de opinión del periódico también ofrecen su visión de la Decimocuarta. Escriben Vicente Jiménez, director de AS; Alfredo Relaño, presidente de honor del periódico; José Martínez Sánchez ‘Pirri’, leyenda del Real Madrid; y los columnistas Santiago Segurola, Javier Aznar y Manuel Cobo. El volumen incluye todas las contracrónicas que Tomás Roncero, redactor jefe de la sección del Real Madrid, ha escrito después de cada partido con su apasionado punto de vista. La obra se completa con el recuerdo de los anteriores 13 títulos que han alimentado la leyenda del club blanco y lo han convertido en el Rey de Europa.

Escudo/Bandera Real Madrid

El libro estará a la venta desde el domingo 12 de junio (el miércoles 15 en Baleares y Canarias) en quioscos a un precio de 9,95 euros. Si no quieres quedarte sin él, puedes reservar tu ejemplar hasta el 6 de junio en la web www.aspromociones.com. Una Champions mágica, el relato de un título que pasará a la historia, con AS.
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El más grande de los reyes poetas

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En el Alficén toledano, la zona más elevada de la ciudad, donde las distintas civilizaciones que la ocuparon establecieron sus fortificaciones y sus palacios, nació Alfonso X. Corría el año 1221 en el Palacio de Galiana. Hablamos del rey cristiano que fuera Sabio gracias a que la suerte, que es una moneda de doble cara, le dio en sabiduría lo que le quitó en gobernanza. Y no es que gobernara poco: fue rey de Castilla y León, convertido su reino de repente en una potencia mundial, y conquistó y repobló varios enclaves musulmanes. Pero su gran obsesión, ser rey de Reyes, ser emperador del Sacro Imperio Romano Germánico no fue posible. A pesar de ser elegido, el Papa se lo denegó finalmente, habiéndose gastado mucho tiempo y dinero, los suficientes para enfadar a la familia, a la nobleza y a la propia Iglesia, provocando en el reino guerras intestinas, tensiones varias y un mar de murmuraciones.

El fracaso en el empeño le hizo replegarse en la Corte y dedicarse a recopilar y traducir todo el saber en la emblemática Escuela de Traductores de Toledo. Allí reunió sabios de todas las disciplinas: derecho literatura, música, astronomía, historia, educación, juegos; todas las lenguas: hebreo, árabe, latín; y todas las culturas: judíos, musulmanes y cristianos. Se trataba de que pusieran en común sus textos y los tradujeran no sólo al latín como se había hecho hasta entonces sino al castellano, la lengua romance que el rey institucionalizó hasta convertirla en oficial pasando así de vulgar a erudita. Gracias a su creatividad sentó las bases de la historia del Reino de Castilla y de su grandeza cultural.

Las Cántigas de Santa María (exposición Museo de Santa Cruz de Toledo=
Las Cántigas de Santa María (exposición Museo de Santa Cruz de Toledo=

Y es que no es lo mismo la obsesión, algo enfermizo que tiene que ver con el ego, que el respeto y el deber, algo venerable que tiene que ver con lo que aportas al mundo que te rodea; que el placer, algo que te salva y que tiene que ver con la vocación y el desarrollo personal. Si su ego no se vio del todo satisfecho porque no llegó a ser emperador, sí su mundo y sí su vocación. A su mundo contribuyó dotando al reino de una obra histórica, administrativa, organizativa y legislativa con una intención unificadora que le hizo ser el primer rey medieval que tuvo una visión de España. Y fue grande su legado si bien su gobernanza levantó ampollas entre los nobles, las ciudades y la iglesia sujetos pasivos de fueros y privilegios locales que no querían admitir los cambios, sobre todo en la Hacienda.

Alfonso X fue un rey reflexivo, creativo, inteligente, en su asumido papel de Rey como intercesor de los designios de Dios para su reino, siendo muy criticado por ello. Lapidaria es la frase del jesuita Juan de Mariana (s XVI) sobre su figura: «meditando sobre las estrellas, perdió la tierra». Él mismo se retrató en estas palabras: «las conquistas habían llegado lejos me tocó ordenar jurisdicciones con donadíos y repoblaciones, regular señoríos y concejos. Todo esto abochornó mi inteligencia, yo estaba hecho para la poesía, para el placer de la filosofía, del arte, de la historia, de la ciencia y para estudiar la infinita astronomía».

«Yo estaba hecho para la poesía». Esa fue su vocación y la desarrolló haciendo lo que más le gustaba, lo que amaba y lo que le salvaba: componer poesía, pero también música. Y fue tanta su pericia en mandar hacerlo y en hacerlo él mismo que dejó para el legado de la Historia Universal el summum de las artes – poesía, música y pintura en miniaturas narrativas – en una obra que es el cancionero más rico de la Edad Media: Las Cántigas de Santa María. También fue poeta profano pero las cántigas marianas son su obra personal más impresionante, realizadas con un cuidado exquisito, escritas en la lengua que aprendió de niño cuando le cuidaron sus ayos en Galicia: el galaico portugués, mucho más prestigiado y refinado por aquel entonces que el castellano. Se las dedicó a la gran Señora del medievo, la Virgen María, acicate de catedrales góticas de la época: Burgos, Toledo, León. Él, que amó a muchas mujeres y tuvo varios hijos bastardos, antes y después de casado, las cambió a todas, avanzada su vida, por sólo una, la «Dama entre las Damas», la «Rosa entre las Rosas», la Virgen María: «Si no logro por nada su amor, doy al diablo los demás amores».

Fueron 427 cántigas a Santa María las que salieron de su Scriptorium. Los investigadores concluyen sobre su autoría, que unas 30, sobre todo las más personales, pertenecen en exclusiva a la pluma del rey. Se conservan 4 códices: el Toledano, el Rico, el de Florencia y el de los Músicos. El códice Rico, procedente de la Biblioteca de El Escorial, destaca por sus iluminaciones y gran número de cántigas. En minúsculas escenas narrativas, como si de un cómic se tratara, retrata a todo tipo de gentes desempeñando multitud de oficios, personajes de vida santa y disoluta, mujeres de toda condición ataviadas con la moda del momento y los niños y sus juegos, todo ello en escenas tanto de calle como de interiores. Es el más destacado en la exposición del Museo de Santa Cruz de Toledo ‘Alfonso X el Sabio; el legado de un rey precursor’. A su izquierda el de Florencia, el último e inacabado debido a los avatares del rey al final de su vida, importante precisamente por eso, para conocer cómo se elaboraron las cántigas A su derecha, el Toledano. El de los Músicos que se encuentra en El Escorial sólo tiene iluminaciones de músicos, y sus instrumentos – cuyas réplicas hermosísimas también se exponen en el Santa Cruz de Toledo-.

Pero el Toledano – se emocionarán al verlo- es mi preferido porque es el nuestro, el que ha estado durante cientos de años en la Biblioteca Capitular de la Catedral, y además porque es el único original expuesto, los otros dos son facsímiles. Perteneció a la Catedral de Toledo hasta 1869 en que pasó a la Biblioteca Nacional. El modo en que lo hizo a causa del proceso de desamortización que sufrió la Iglesia durante el Sexenio Revolucionario da para otro artículo. A la Catedral de Toledo se le incautaron mediante Decreto y con inmediata intervención de Ministerio de Fomento, Gobierno Civil e incluso Policía, numerosos «objetos de arte y ciencia», entre ellos el Códice de las Cántigas de Santa María. Con la posterior instauración de la monarquía de Alfonso XII se ordenó la devolución de lo incautado, pero muchas cosas nunca volvieron, tampoco las Cántigas. Gracias a Patrimonio de la Catedral por facilitarme el acceso al documento ‘Fondos Desamortizados en los Archivos Capitulares’ de Fernández Collado y Lop Otín.

El códice Toledano es una copia manuscrita del original, escrito en letra francesa del siglo XIII con bellísimas letras de inicio capitales. Recoge las 100 primeras cántigas salidas del Scriptorium del rey. Son 100 poemas con sus 100 partituras para ser cantadas con acompañamiento instrumental. Pero carece de iluminaciones. En él las cántigas están numeradas en romanos y las decenales son de alabanza a la Virgen, de loor, mientras que las demás narran sus milagros. Visionada como defensora de desvalidos y pecadores, en ocasiones los poemas resultan asombrosos como cuando la Virgen le realizó una cesárea a una abadesa antes de que la inspeccionase el señor Arzobispo por que se rumoreaba que estaba embarazada. Eso sí, también se encargó la Virgen de que el niño fuese acogido por una familia cristiana.

En las Cántigas de Santa María el rey desnuda sus emociones, hablando de sí mismo y de sus cuitas, haciéndonos partícipes de los acontecimientos de su vida, las dificultades políticas – el avance de los franceses por el norte y de los benimerines por el sur, la muerte temprana de su heredero Fernando de la Cerda que provocó una guerra sucesoria, la traición de hijo Sancho IV y la huida de su esposa Violante al Reino de Aragón, la imposibilidad de ser emperador, el levantamiento de nobles y ciudades-. También se duele de sus enfermedades y sus depresiones, se lamenta de sus ataques de ira, desvela sus deseos, comparte sus alegrías y nos da cuenta de sus éxitos y sus fracasos. O nos recrea con aspectos triviales de su vida cotidiana como el juego con una comadreja que tenía de mascota o su preferencia por el 7 como número fetiche. Menciona a sus padres, Fernando III el Santo y la culta Beatriz de Suabia, prima hermana del emperador del Sacro Imperio Federico II. O a su hermano el infante Don Fadrique – al que mandó matar-.

Las cántigas son la joya de su corona, y tan poderosas que envió a buscarlas una vez que cayó enfermo en Vitoria, consiguiendo la curación tras ponérselas encima. Días antes de su muerte testó que fueran depositadas en la iglesia donde fuese enterrado. Los códices que conocemos, menos el Toledano, permanecieron en la Catedral de Sevilla durante años, donde murió (1284) y fue enterrado – su cuerpo porque su corazón y vísceras están en Murcia -, pero finalmente su destino fue otro. Lo que importa es que las Cántigas de Santa María del rey toledano contienen el repertorio lírico musical más importante de la Europa del medievo. Robert I. Borns, un estudioso jesuita estadounidense medievalista que hizo un trabajo sobre la proyección en América del legado cultural del rey sabio diría de su autor: «ningún otro rey medieval, ni tan siquiera su pariente el Hohenstaufen emperador Federico II -gran protector de la ciencia y la cultura – pudo jactarse de una obra de creación tan extensa y elevada. Los que conocen la lírica de Alfonso X, la seglar y la mariana, lo consideran el más grande de los reyes poetas».

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Cultura

María José Ferrada: “Chile no está cayendo por un barranco, pero se juega mucho”

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Retrato de la escritora María José Ferrada, en Berlín, Alemania, donde reside temporalmente.
Retrato de la escritora María José Ferrada, en Berlín, Alemania, donde reside temporalmente.Rodrigo Marín

Es una escritora contracultural. Catalogada como “una de las imaginaciones más intrigantes e interesantes de la literatura chilena”, como la definió hace poco su compatriota Rafael Gumucio, María José Ferrada (Temuco, 45 años) no forma parte de ninguna ola ni camada. Autora de una treintena de libros para público infantil y juvenil que dan la vuelta al mundo, tiene la sensibilidad de quienes escriben para niños y niñas a los que –como dice la propia Ferrada– no les importa la firma de los escritos, sino su contenido: “Se relacionan con el libro como si fuera un amigo, un juguete, una cosa intermedia”, reflexiona la chilena en una conversación virtual que la encuentra en Berlín, Alemania, donde desde marzo realiza talleres de español en los colegios, un espacio que le interesa y donde se desenvuelve en Chile. Mientras, se prepara para una beca en Múnich.

Bajo el alero de una biblioteca que cobija la mayor colección de literatura infantil del mundo, investigará los relatos de tradición oral de Latinoamérica y, específicamente, se centrará en los personajes de animales. “Cuando no queremos decir algo, lo decimos a través de los animales”, comenta la autora de la novela El hombre del cartel, una de las últimas joyas de la literatura chilena, donde aborda el acoso y la violencia en nombre de la paz. Es la segunda que publica luego del éxito de Kramp, traducida ya al italiano, portugués, danés y alemán.

Pregunta. Es usted una escritora solitaria, algo raro en esta época de grandes clanes. ¿Por qué?

Respuesta. Le tengo susto a las manadas. Efectivamente, tienen una cosa positiva. Pienso en mi familia, mis amigos, los micro colectivos que me interesan. Pero cuando el colectivo se agranda –lo observo, por ejemplo, en los colegios–, a veces, al perder nuestra identidad, hacemos cosas que no haríamos en solitario. Al disolvernos, nos tomamos unas libertades que pueden terminar dañando a otros. Y eso me lleva a un asunto que me interesa mucho: la violencia en nombre de las buenas causas. “Pero si era una broma”, se dice a menudo. Bueno, no. Estás haciendo sufrir a otro niño o a un adulto.

P. ¿Qué recuerdos tiene de su propia etapa escolar?

R. No tuve una experiencia de bullying, pero sí recuerdo haber molestado a alguien que no habría molestado si no lo hubiéramos estado haciendo todos. Luego, llegar a mi casa y decir: “¿Por qué hice eso? No debería”. Y curiosamente es algo que nos pasa mucho a los adultos. Me llama mucho la atención el bullying del adulto.

P. Es una época violenta, en Chile y el mundo…

R. No solo en Chile, claro. Estamos en un momento de intolerancia grande, donde queremos imponer nuestro discurso, pero no estamos dispuestos a escuchar el discurso de otros. Solo estamos dispuestos a escucharlo en la medida que ese discurso afirma lo que pienso yo. Es complicado, porque empieza a dejarnos estáticos. Descalificar y poner etiquetas, lo que nos hace a nosotros mismos tener que adaptarnos a ciertas etiquetas.

P. ¿Cómo lleva esta reflexión a Chile, que está viviendo una época de cambios profundos, con una constituyente en marcha?

R. Creo que Chile vive un momento especialmente delicado como para no escucharse. Por fin estamos comenzando a mover algo que nos estaba haciendo vivir mal, como es la Constitución que seguimos teniendo y que con mucho dolor logramos instalar que necesitábamos cambiarla. Chile vive un momento en que es especialmente importante ver el debate como algo deseable. Y no se trata solo de los constituyentes, sino del coro que se ha formado en torno a ellos, de acusaciones y de, finalmente, no dejar trabajar a esa gente por el juicio constante.

Chile vive un momento en que es especialmente importante ver el debate como algo deseable

María José Ferrada

P. Existe incertidumbre sobre la forma en que terminará el proceso en septiembre, cuando el texto se plebiscite…

R. Pero parece que ya estuviéramos todos anticipándonos a decir que va a fracasar, en esta ansiedad por tener una opinión. Tal vez tiene que ver con no perdernos en este mar que es la sociedad. Aparecer. Pero hay que tener un freno: no soy importante yo, sino lo que está haciendo esta gente, los constituyentes. En un mundo donde la gente se comunica en círculos que reafirman la opinión propia, en la convención se juntaron mundos que venían de distintas partes para ser escuchados y dialogar.

P. ¿Cómo describiría su país?

R. Yo no soy tan crítica. No creo que Chile esté en el peor de los mundos ni en el peor de los escenarios. Chile ha avanzado. Hace dos años, en 2020, conmemoramos los cien años de la Ley de Instrucción Primaria Obligatoria. En esa época, el problema era que los niños no tenían ni zapatos ni ropa para ir. Usaban troncos para sentarse. Es decir, creo que hemos avanzado y que Chile hoy no se está cayendo por un barranco, pero sí que es un momento donde se juega mucho y que requiere del cuidado y la responsabilidad de todos.

P. ¿Y los niños?

R. Hay un 16% de los niños que viven en la pobreza. Creo, por lo tanto, que lo deseable sería que tanto los convencionales como los que han pasado los últimos meses rechazando o aprobando en voz alta el texto antes de que exista –me refiero a personas particulares, medios, grupos de opinión– recordaran que no se trata de ellos sino de todos, pero sobre todo de ese 16% de niños que vive en la pobreza .

P. ¿Qué opina del Gobierno de Gabriel Boric? Se ha visto empujado, quizá en un choque con la realidad, a tomar medidas que no estaban en su programa.

R. Se castiga mucho a este Gobierno porque dijo que no haría cosas que hoy está haciendo. Yo veo como algo positivo ser capaz de hacer cambios de acuerdo a las necesidades, que son dinámicas. Chile de ayer no es el mismo que el Chile de hace tres años. Ni siquiera es igual al Chile del año pasado. Entonces puede que los juicios que yo hice ya no se apliquen. Puede que incluso me contradiga. Y no veo un problema en eso.

Yo veo como algo positivo ser capaz de hacer cambios de acuerdo a las necesidades, que son dinámicas

María José Ferrada

P. Tanto en su primera novela como en la última, El hombre del cartel, el narrador es un niño. ¿Por qué le interesa esa perspectiva?

R. El narrador niño no tiene tantas posibilidades de adornar su discurso. El niño es concreto, tiene poquito lenguaje en su búsqueda de sentido. Y ese poquito lenguaje me conmueve mucho. Lo deja más cerca de la realidad que lo cerca de la realidad que podemos llegar los adultos, que a veces nos atrapamos en nuestro mismo discurso.

P. ¿Se inspira mucho en sus conversaciones con los niños?

R. Les debo mucho, porque son muy poéticos. Cuando no encuentran una palabra, la inventan. Esa libertad con que enfrentamos los primeros años de vida al mundo, al lenguaje, determina nuestra libertad adulta.

P. En su obra habla mucho de la libertad. ¿Es lo que la instala en un lugar solitario y lejos de, por ejemplo, la ola feminista de escritoras chilenas?

R. Al menos como yo entiendo mi oficio, necesito distancia. Puede ser que tenga que ver con mi carácter, más que con la obra. No me gustaría nunca decir cómo debiera comportarse un escritor. Ese deber ser tan pesado me hace un cortocircuito. Es imposible que yo no sea feminista, es lo justo, pero separo mi obra de eso.

P. ¿Es algo que le preocupa?

R. Es algo que me pregunto mucho, porque me muevo en el ámbito de la escuela. Pero quisiera que en mi literatura los niños no encuentren reglas de cómo deben comportarse, sino un espacio para pensar, ejercer su libertad y llegar a su propia conclusión, según su historia. Y eso es deseable, a mi parecer, también en la literatura para adultos. ¿Quién soy yo para aconsejar a la gente y formar conductas?

P. Usted ha sido víctima de los prejuicios. Un grupo de escritoras feministas usó una frase, “No porque soy mujer escribo cuentos para niños”, lo que a usted la molestó…

R. Es que esa frase encierra una contradicción muy grande. El feminismo es respeto por las mujeres y el ser humano. Pero no puedo construir ese discurso de respeto riéndome de lo que hace otra mujer, poniendo en segunda categoría lo que hace otra mujer. No es el tiempo de pensar solo en las necesidades de los escritores o de cualquier otro colectivo. Está pasando algo mucho más grande. Algo que tenemos la esperanza de que nos involucre a todos.

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Cultura

Del tiempo y sus caminos (54): La voz de la poesía irlandesa en tiempos recientes y actuales

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La historia de Irlanda aparece con no poca frecuencia en la poesía irlandesa, lo cual no es de extrañar, pues Irlanda fue país invadido y colonizado por Inglaterra en la época de Cromwell, a quien, al haber leído la historia en la que se muestran sus crueles y constantes ataques contra el pueblo irlandés, podríamos calificar como genocida de irlandeses. Los irlandeses lucharon por su independencia y por la libertad de mantener su religión católica, y no pocos, en su lucha, fueron eliminados de este mundo. Debido a esto, la historia, junto con la política, siempre estuvo presente en la poesía de un país marcado por una historia trágica, pero cabe decir que la política, en sus distintas manifestaciones, aparece de forma más explícita en la poesía del tiempo que nos ocupa ahora.

Beatriz Villacañas, poeta
Beatriz Villacañas, poeta

El poeta y dramaturgo dublinés William Butler Yeats (1865-1939) vio la necesidad de un movimiento cultural irlandés basado en el conocimiento y reivindicación de las raíces históricas y mitológicas de su país, en las que él se había sumergido con verdadero entusiasmo. Estimulado por la historia legendaria de Irlanda de Standish O’Grady, Yeats se propuso darle e ésta una expresión poética, no sólo al paisaje (recuérdese el paisaje de Sligo de su infancia), sino a las leyendas y los héroes de su país. En 1889 aparece su poema largo ‘The Wanderings of Oisin’ (‘El periplo de Oisin’), en el que se nos narran las aventuras, de alto contenido mágico y espiritual, de este héroe-poeta de uno de los más importantes ciclos de las sagas mitológicas. La obra poética de Yeats es larga, rica, formal y temáticamente, y también compleja, sobre todo la escrita a partir de 1919, dado su alto contenido simbólico y la propia visión espiritual del poeta, su particular mística. La extensa obra de Yeats, junto con esta citada obra da testimonio de todo lo aquí expresado.

La poesía irlandesa de los últimos cincuenta años ha experimentado un extraordinario auge. Esto no es de extrañar si tenemos en cuenta que Irlanda es un país de larga y arraigada tradición poética. El gusto popular por la poesía, la presencia de la oralidad y la música en la cultura irlandesa, les han sido siempre favorables a la poesía y a los poetas. Con todo, tras el establecimiento de la República en 1948, es decir, la lograda independencia de Irlanda, la poesía irlandesa se ha revitalizado y ha ido incluyendo nuevos temas y planteamientos estéticos y también morales. Asimismo, la división del país, la conflictiva situación en Irlanda del Norte, de la que han escrito y escriben poetas católicos y protestantes, la violencia, la religión o el lenguaje, son temas presentes en la poesía irlandesa actual.

En relación muy directa con la historia de Irlanda, país tan asediado por Cromwell, el poeta, novelista y dramaturgo Brendan Kennelly (1936) muestra la herida aún abierta y dolorosa de la historia irlandesa en libros suyos. Esta herida, resultado de la trágica relación de Irlanda e Inglaterra, será tema recurrente en Kennelly, tal y como atestigua este libro de poesía de humor negro, dolor e ironía que lleva por título el nombre del genocida de irlandeses: Cromwell, 1983, siniestro protagonista de este poemario. La poesía de Kennelly es terreno de batalla a pecho descubierto, el valiente y vital fruto de sus principios éticos y estéticos.

Muy abundante es el número de poetas irlandeses de verdadera valía y, por tanto, muchas son las voces poéticas irlandesas que merecen ser citadas, mas no es posible, por cuestión de espacio, citarlas todas aquí.

Poeta muy conocido y reconocido internacionalmente es Seamus Heaney, galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1995. Nacido en 1939 en el condado de Derry en una familia de modestos granjeros católicos. Conocí personalmente a Seamus Heany, traduje al español algunos de sus poemas, cordial amigo este poeta norirlandés. Una de las claves de la poesía de Heaney es su alianza con la tierra, desde su sentido más físico e inmediato a su sentido ancestral y mítico, anclado en la historia. La tierra también como ámbito político, como espacio de enfrentamiento. El tercer libro del poeta, Wintering Out, 1972, evidencia una honda y conflictiva vivencia del problema norirlandés, enraizado en un pasado colonial que continúa produciendo estallidos de violencia en el presente. Puede decirse que para Heaney la poesía es la búsqueda de las raíces que nos unen a un pasado, a una estirpe, y búsqueda de las raíces en las que se hunde el sentido primigenio del lenguaje.

Continuaremos citando a más poetas irlandeses en un siguiente artículo.

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Cultura

Martina Castro, pionera del ‘podcast’ en español: “El periodismo debe asegurarse de que existan voces libres en este medio”

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Martina Castro (Estados Unidos, 40 años) llega a Estación Podcast Festival Iberoamericano de Creación Sonora, ciclo que se celebra en Madrid hasta este sábado, convertida en una de las grandes voces del podcast en español. Y no lo es precisamente por su labor ante el micrófono—o no solo por ello—, sino por su trabajo en la producción y su interés por crear una industria tan potente como la del audio en inglés. Su visión es lo más global posible. Comenzó como productora en la radio pública estadounidense NPR, pasó un semestre estudiando en Madrid, obtuvo una beca Fulbright que la llevó al Uruguay de sus padres, y ahora vive y trabaja en Chile. Por el camino, ha sido una de las impulsoras de Radio ambulante, espacio pionero del podcast narrativo en español, y ha fundado Adonde Media, una productora bilingüe centrada en este mismo medio. Castro aprovecha su presencia en este festival para presentar Canción Exploder, la versión en español del célebre Song Exploder que lanzará este verano.

Pregunta. Song Exploder logra que artistas consolidados se sienten durante horas a explicar sus propias canciones. Tiene que ser un esfuerzo de producción enorme…

Respuesta. Llevamos dos años preparando su lanzamiento en español. Ha sido todo un viaje. Teníamos que descubrir cómo producir un programa que necesita obtener los derechos de la canción, buscar diferentes perfiles de artistas, que ellos se presten a estar una hora y media charlando… Como solo suenan las palabras de los invitados, tienes que hacer la entrevista de un modo que estés editándola sobre la marcha. Hemos seleccionando a artistas que, por ejemplo, han nacido en Latinoamérica, se han criado en Europa y trabajan en Estados Unidos. Va a ser una forma de reflejar la riqueza de lo que es ser latino en este momento. Porque a menudo no vivimos en los países en los que nacimos o donde tenemos raíces. El desafío en Adonde Media es decir a la audiencia: mira lo que es posible hacer en español.

P. El jueves, moderará una mesa de debate en Estación Podcast en la que planteará si es posible construir una industria del audio en español en Estados Unidos, Latinoamérica y España que esté unificada. ¿Es fácil dirigirse a un público tan diverso?

R. No lo es. Ya me ocurría en mis raíces en Radio ambulante. Nos decían: “qué buena idea, pero ¿crees que a alguien de México le va a interesar algo sucedido en Argentina?” Sí lo creíamos. Aunque, al no haber existido nada así hasta ese momento, teníamos que crearlo primero y ver cómo reaccionaba el público. Por suerte funcionó. Abrió muchas puertas al mercado en español. Capaz que no tanto entre el público como lo fue entre los creadores. Las creadoras de Las raras [un podcast independiente chileno de relatos de no ficción, también invitado a este festival madrileño] siempre dicen que comenzaron tras escuchar Radio ambulante. Eso es todo un orgullo.

P. Lleva años mirando al podcast en español no solo como un medio, sino también como una industria.

R. Fundé Adonde Media en 2017 para crear podcasts para clientes [como Duolingo y Ted Talk]. Una de las cosas que necesitaba entender era quién estaba produciendo podcast en español. Así que lancé EncuestaPod, que analiza el comportamiento de los creadores. Descubrí que eran productores sueltos, muy desconectados. Es justo lo contrario que en la comunidad de podcasts estadounidenses, que está muy unida a través de la red de radio pública (NPR). Es la cuenta pendiente que tenemos en español y que intentamos solventar.

P. ¿Es importante abogar por la transparencia de las audiencias en el medio, como está ocurriendo en la industria de las plataformas de vídeo a la carta?

R. Completamente. Para monetizar un podcast, necesitas comprender quién nos está escuchando. Para ello financiamos junto a otras empresas The Latino Podcast Listener Report.

P. ¿Qué le llamó la atención de los resultados de este estudio?

R. Que la comunidad latina tiende a escuchar podcasts en grupo, cuando es un medio que suele ser una actividad individual, que se consume mientras se hace deporte o se viaja en coche o transporte público. Y también que los oyentes latinos de Estados Unidos se identifican más con presentadores que son latinos, pero al mismo tiempo están abiertos a contenido bilingüe y a escuchar español e inglés en el mismo espacio.

“El mercado en español no necesita un éxito como ‘Serial’ para que el público se habitúe a consumir ‘podcast’, necesita varios, porque es mucho más diverso”.

P. ¿Y cómo ha evolucionado el sector en español en estos años?

R. Se están consolidando rápidamente un pequeño grupo de grandes actores. Apple supone un fuerte empuje en Estados Unidos y Spotify en América Latina. Luego está Podimo… Y eso me da algo de temor, porque puede provocar que en el futuro el contenido sea menos diverso. Aunque es muy positivo que las empresas en general apuesten por crear contenidos de este tipo, es el mundo periodístico, y quizá también las fundaciones culturales, los que deben asegurarse de que existan voces libres, sin filtros ni intereses creados. Así es como nacieron contenidos que ayudaron a consolidar al medio en Estados Unidos, como This American Life [primer premio Pulitzer dedicado al audio y en el que se inspiró Radio ambulante] y Serial [que impulsó la moda del true crime]. La industria en español ha crecido en este tiempo, porque hay mucha más producción, pero no tanto como esperaba, porque nos falta aprender cómo llegar al público. Mucha gente todavía no sabe que hay una aplicación en su teléfono que le da acceso a podcasts. Es un reto que, en este caso, sí comparte con el mercado en inglés. El mercado en español no necesita un éxito como Serial para que el público se habitúe a consumir podcast, necesita varios, porque es mucho más diverso.

P. Su beca Fulbright se cristalizó con Los retornados, crónicas sobre las idas y vueltas de los uruguayos por el mundo. ¿Retomará el proyecto?

R. Me encantaría. Ojalá pudiera lanzarlo como un podcast original. Si hay un tema que pueda encapsular esta fase de vida es la migración, el desplazamiento de lo que llamamos hogar.

P. ¿Por qué, habiendo nacido en Estados Unidos, decidió regresar a sus raíces uruguayas?

R. Desde que tenía seis meses, viajaba allí una vez al año. Tenía a mis primos y mis abuelos y esa vida familiar la viví allí. En la casa de mi abuelo encontramos las cartas que le enviaba mi madre desde Estados Unidos. En una de ellas, le explicaba que yo lloraba cada vez que me marchaba. Desde antes de tener recuerdos, deseaba estar allí; sentía que me faltaba algo. Y lo logré gracias a la beca Fulbright, cuyo objetivo es el de encontrar algo único que puedas aportar a la comunidad a la que acudes. En mi caso, fue expandir mi experiencia contando historias en audio.

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Cultura

Violeta Parra, descifrada por sus nietos

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Las canciones de Violeta Parra (1917- 1967) no sonaban en la casa de la infancia de sus nietos Ángel y Javiera. Los dos hijos del célebre músico Ángel Parra nacieron en fechas cercanas al suicidio de la artista chilena, cuyo nombre se transformó en una suerte de tabú en la familia. “Nosotros no tuvimos la imagen de toda la familia Parra debajo de un parrón tocando instrumentos ni escuchando que la Violetita era así o asá”, comenta Javiera Parra Orrego (Santiago, 1968).

Los hermanos Parra Orrego han ido hilando las memorias de su abuela a través de las investigaciones, de las anécdotas que les cuenta el público en sus conciertos -ambos son músicos, con carreras independientes-, y de lo que les compartieron su padre y sus tíos cuando ya eran mayores. Pero fue Marta Orrego, su madre, la que, al igual como se dedicó a reconstruir las arpilleras de Violeta, reconstruyó su grandeza: “Mi mamá nunca dejó de hablarnos de ella, mucho más que mi papá”.

Los hermanos Ángel Parra y Violeta Parra en la casa de los Parra Orrego, Santiago, 1964.
Los hermanos Ángel Parra y Violeta Parra en la casa de los Parra Orrego, Santiago, 1964.Archivo de la familia Parra.

La entrevista ocurre en la casa de Ángel Parra Orrego (Santiago, 1966) en la comuna de La Reina, ubicada en la precordillera capitalina. “Todo está atravesado por el golpe militar (1973). Ahí se corta toda relación con la familia Parra, se corta la relación entre nuestros padres, se corta la relación con nuestras raíces, nuestras identidad, [en el exilio] nos transformamos en mexicanos durante tres años. Volvimos a Chile y nos encontramos con un país fascista donde no se podía tocar en la radio a la Violeta. No había Violeta en ninguna parte”, relata Ángel, nieto de la artista, en el salón de su casa rodeado de discos compactos, vinilos, estuches de instrumentos y decoración oriental.

Junto a su hermana Javiera están promocionando el documental Violeta Existe, dirigido por Rodrigo Avilés, que se proyectó en el Grammy Museum de Los Ángeles y que recientemente ha sido estrenado en las salas de un circuito cultural en distintas ciudades de Chile. La cinta muestra el detrás de escena de la regrabación del álbum Las Últimas Composiciones de Violeta Parra, el último disco editado por esta mujer icono de la cultura chilena, con el que ella cerró su obra. El proyecto musical fue encabezado por Ángel, con la participación de un puñado de destacados artistas chilenos, entre ellos su hermana Javiera, y su padre, quien falleció tres meses después de grabar en el estudio.

Javiera y Ángel revisan fotos del archivo familiar.
Javiera y Ángel revisan fotos del archivo familiar.Cristian Soto Quiroz

“Quería profundizar en el texto y el por qué de su existencia, de su rigor, de su decisión de suicidarse, de su generosidad para entregar información a la gente sin pensar tanto en las herencias, que son tan polémicas”, comenta Ángel. Al final de su vida, agrega, “seguramente empieza a sentir que el mundo es neoliberal, egoísta, que iba para otro lado al que ella quería y por eso decide acercarse a los indígenas. Entonces ella dice: ‘Me voy a vivir a una ruca con los mapuches y voy a aprender lo que tengo pendiente antes de hacer las últimas composiciones’. Ahí aprende los últimos códigos que descifran toda su metodología y ahí está el disco que hicimos nosotros”, comenta Ángel.

El documental también aborda el entramado sobre los derechos del disco original – el master original del álbum le pertenece legalmente al ingeniero eléctrico Pedro Valdebenito- y el contexto histórico en que Violeta lanzó el álbum 15 días antes de su muerte. En las voces del ingeniero del álbum, Luis Torrejón, y del musicólogo y amigo de la artista, Gastón Soublette, entre otros, la cinta es una ventana al proceso íntimo de la artista, y de la nueva generación de cantautores que la interpretan en esta versión, visiblemente nerviosos y cohibidos ante tamaño desafío. “Uno no quiere copiarle, pero se te aparece”, reconoce en el documental Manuel García.

“La invitación del documental es a sembrar la semilla de la curiosidad por la persona de la Violeta, no solamente por el personaje. Que junto a todos los que tienen información sobre ella la reconstruyamos”, añade Javiera, quien a su espalda tiene una inmensa arpillera bordada por su abuela y reparada por su madre. En 2017, en el centenario de la artista, se crearon diversos fondos para indagar en la vida y obra de Violeta Parra. Gracias a esos trabajos su propia nieta se enteró de anécdotas de su adolescencia que desconocía hasta entonces. “Nuestra idea es seguir difundiéndola, que la canten más personas, y que desde ahí se enteren de que además hacía tapicería, y pintaba, y escribía décimas, y conozcan la enciclopedia de Violeta Parra”, sostiene Ángel.

Salvador Allende y la familia Parra Orrego en la casa del expresidente chileno en Santiago, 1971.
Salvador Allende y la familia Parra Orrego en la casa del expresidente chileno en Santiago, 1971.Archivo de la familia

La imagen de Violeta ha tenido en los últimos años un apogeo producto, principalmente, de su centenario, pero también de la ola feminista y las revueltas sociales de 2019, donde se escuchaban sus canciones en las marchas y se veía su rostro estampado en camisetas y murales. “Violeta existe”, afirma Javiera. “La Violeta vive de una manera que no tiene que ver ni con Ángel, ni conmigo, ni con las fundaciones, ni con los museos. Tiene que ver con el espíritu vivo de una mujer libertaria, valiente, visionaria, consecuente, denunciante”, añade. Un reconocimiento en su tierra que ella no vio.

“En su último periodo la iba a ver poca gente porque le producía rechazo a miles de personas, algunas incluso la encontraban insoportable. Ella estaba enojada con el mundp porque no le hacían caso”, plantea Ángel. Su hermana complementa: “Hubo una ‘bajada de moño’ bien grande a su genialidad. La atribuyo a un patriarcado herido que no era capaz de aceptar que viniera una especie de chorro de lava de la tierra que lisa y llanamente era capaz de llegar al Louvre en dos patadas”.

Violeta Parra tocando los acordes de 'Gracias a la Vida' a su nieto Ángel Parra Orrego en 1966.
Violeta Parra tocando los acordes de ‘Gracias a la Vida’ a su nieto Ángel Parra Orrego en 1966.Corstesía

Javiera también cree que Violeta sigue siendo “una piedra en el zapato” para la misma gente que lo era en los sesenta, cuando estaba viva. Y apunta: “Eso puede revetrise porque hay nuevas generaciones que la toman como bandera de lucha, como mujer feminista power. Todos la ven así, pero no es fácil seguir difundiéndola y eso es muy loco”.

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Cultura

Cecilia Vicuña: “La revolución de los jóvenes de hoy no es ideológica, es ontológica”

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A la artista y poeta Cecilia Vicuña (Santiago de Chile, 1948) le tomó medio siglo de trabajo sacarse la idea de que su obra era “absolutamente invisible”. La veterana del ecofeminismo pasó de ese cuasi anonimato a colocarse en el exquisito ojo de los principales museos del mundo. Recién galardonada con el León de Oro a la Trayectoria en la Bienal de Venecia —la primera chilena en recibir el premio—, y próxima a exponer en el Guggenheim de Nueva York y en el Tate Modern de Londres, Vicuña le atribuye su momentum en gran parte a la nueva ola feminista, que descubrió en sus poemas, pinturas, libros y performances una resonancia a la bandera de lucha del movimiento. “Las mujeres de mi generación nunca se interesaron en lo que yo hacía”, comenta por teléfono desde la pequeña isla de Siro, en Grecia.

Hija de artistas y revoluciones, vive en el exilio desde la dictadura chilena. El golpe militar de Augusto Pinochet en 1973 la encontró en Londres y no volvió. Desde hace cuatro décadas reside en Nueva York y, durante todo este tiempo, su poesía ha buscado distintos escaparates para defender la reivindicación de los pueblos indígenas, el feminismo y el ecologismo. La prematura toma de conciencia no se la achaca a los libros ni a un mentor, sino a a “la enseñanza del suelo”, la que entra por la planta de los pies. Ese contacto directo con la naturaleza la moldeó. La crisis climática es la que ahora está moldeando a los jóvenes. “Hay un deseo de ser lo que cada uno siente que debe y quiere ser muy fuerte en este momento que, creo, tiene que ver con la amenaza ecológica”.

Pregunta: ¿En qué momento vital recibe el León de Oro?

Respuesta: Me pilla en un momento absolutamente increíble. De pronto, desde la feria Documenta 14 [2017, Atenas], se ha generado una capacidad de sentir y ver lo que ha sido mi obra durante más de medio siglo, siendo que hasta ese momento era absolutamente invisible. Es como si la invisibilidad se hubiera convertido en visible de un minuto para otro. En los 80 escribí un poema en inglés en el lenguaje de palabrarmas [uno de sus trabajos que consiste en resignificar el léxico en su propia morfología]: ‘Lo visible está dentro de lo invisible y lo invisible está dentro de lo visible’. Eso es lo que estoy viviendo.

P: Lo recibe en la primera Bienal de Venecia dominada por artistas mujeres.

R: Es como estar en medio de un cambio histórico y de paradigma. No solo nunca había habido una curadora italiana mujer -Cecilia Alemani-, sino que desde que comencé, que mi primera exposición individual fue en 1971, jamás se ha visto una bienal en ningún país de la cultural occidental donde el 80% fuera artistas mujeres. Es un cambio, es un momento decisivo.

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P: En 1972, de hecho, pintó el Frente Cultural, donde había un puesto de periódicos con titulares sobre la lucha mapuche y el derecho al aborto en Chile. Los mismos titulares que se ven hoy.

R: Exactamente. Una de las razones por las que me dieron el premio fue para dar visibilidad a artistas cuyas obras fueron anticipatorias y que cuando las crearon no tuvieron llegada. Sin embargo, ahora, sobre todo la gente joven, vibra con esas cosas porque están usando ese lenguaje. Un lenguaje que viene de mucho antes, secuencialmente olvidado. Los poetas y artistas tienen que recordar lo que ha sido borrado y transformarlo en un lenguaje nuevo para que otra vez active las transformaciones. No podemos seguir viviendo en esta violencia contra la tierra y contra los seres vivos. Yo siento que la revolución de los jóvenes ya no es ideológica, es una revolución ontológica, filosófica, ética y de la sensibilidad. El deseo de justicia es tan fundamental porque el abuso ha llegado a ser demasiado.

P: ¿En qué se caracteriza esta revolución ontológica?

R: El valor principal de esta revolución es el derecho a ser como ellos quieren ser. No se quieren definir como hombre ni como mujeres, sino como un estado no definido. Eso es indudablemente una revolución ontológica. En muchos países se ha aceptado el matrimonio entre seres del mismo sexo. La definición de lo que es sexo, de lo que es sexualidad, de lo que es sensibilidad, todo eso está cambiando. Esto es una revolución de la sensibilidad del ser, ontológico, un deseo de ser lo que cada uno siente que debe y quiere ser, y creo que es una respuesta a la amenaza ecológica y de los estados autoritarios.

P: ¿Esta revolución la ha ayudado a acercarse a Chile?

R: Siempre he tenido una cercanía muy profunda con la tierra de Chile y con las personas que tienen una afinidad con mi sentir, pero esa afectividad y esa participación ha sido invisible. Nadie sabía que yo estaba haciendo obras en las cordilleras, en las calles, en los mares con otras comunidades. Todo era como si no sucediera. De pronto, los jóvenes, y sobre todo las jóvenes, empezaron a discutir esto y eso empezó a intensificarse con la revolución pingüina [de los estudiantes, 2006]. Las mujeres de mi generación nunca se interesaron en lo que yo hacía. En cambio las que tienen 20, 30, 40 años menos que yo sí se han interesado. Hay un cambio de perspectiva, no solo generacional.

P: ¿Con qué ojos ve los procesos de cambio que está viviendo Chile?

R: Me parece una oportunidad extraordinaria la de escribir una Constitución colectivamente. No creo que haya muchos lugares en el mundo que se estén dando a sí mismos ese derecho. Ese es un derecho precioso y frágil, increíblemente frágil, porque está siempre sujeto a las distorsiones y a la violencia lingüística: el discurso del odio, del miedo, del desprecio. Esa fragilidad es para mí lo fundamental del ser vivo, por eso cree el arte precario [pequeñas obras escultóricas hechas a partir de desechos]. Hay una precariedad que nos hace infinitamente vulnerables e infinitamente poderosos a la misma vez. Creo que este es un momento de inmensa vulnerabilidad de la creatividad del pueblo chileno y, a la misma vez, si decide proteger y cuidar la oportunidad que tenemos de hacer una Constitución justa, eso abriría unas puertas a una nueva realidad.

P: ¿Cómo se relaciona esa vulnerabilidad con el lenguaje?

R: Tiene que ver con el lenguaje en el sentido de que el derecho a saber la verdad ya ha sido vulnerado porque hay un dominio del discurso falso de lo que se llama fake news. Está todo el poder del dinero orientado a ocultar la verdad. Con eso, el lenguaje ya está vulnerado. También está vulnerada la capacidad de Chile de autosustentarse porque se han robado el agua, la privatizaron, entonces el país se está secando. Está vulnerada la tierra por el cambio climático, por la contaminación, por las prácticas destructivas como la salmoneras o las minas que lo destruyen todos. Los científicos de todo el mundo han declarado la alerta final, que implica que la habitabilidad del planeta para los seres humanos se está terminando. Esa es la vulnerabilidad.

P: Usted ha dicho que la educó la tierra.

R: Yo no formé mi consciencia ni por los libros ni por algo que me dijeron. Yo tuve la fortuna de crecer a pata pelá en el campo chileno y que nadie me controlara. Tenía zapatos, pero prefería andar descalza porque sentía el suelo y lo que el suelo te comunica es infinito. No había nadie distorsionando ni mandando. Mis padres eran jóvenes, libres y no se fijaban. Para ellos no había mucha diferencia entre los niños y los pollos, dicho como algo positivo. Esa libertad que tuve para pensar mis propios pensamientos, para sentir mis propios sentimientos, es lo que me hizo la artista que soy. Cuando en la adolescencia me empecé a encontrar con que pensar o sentir así no estaba bien, a mí ya no me podía parar.

P: En un momento la sacan de ese campo.

R: Mi primer exilio fue a los 9 años, cuando me sacaron de esos bosques y me llevaron a vivir al barrio alto de Santiago. Me pusieron en un colegio inglés donde a los niños los obligaban a comer jabón gringo si decían una palabra de español. Yo obviamente no sabía nada así que pasaba con la boca llena de burbujas.

P: ¿A los 9 años ya no se la podía parar?

R: Absolutamente. Ahí inicié mi primera revolución infantil. Me ponía un traje inventado por mí y les decía a los niños que si fuéramos indígenas andaríamos en pelota por los bosques y no en una escuela encerrados y obligados a escuchar cosas que no nos importaban. Yo he creado un sistema educacional basado en los pensamientos de esa niñita.

P: Esa niñita tiene hoy 74 años y varias exposiciones en carpeta.

R: En mayo se abre una muestra unipersonal en el Guggenheim de Nueva York. La muestra, que ocupa la mitad del museo, consiste en muchas de mis obras simbólicas desde los sesenta hasta ahora, pero no es una retrospectiva sino una perspectiva, una visión de mi trabajo. Habrá pinturas, instalaciones, palabrarmas, cine y performances. Una que sí es una que si es retrospectiva es Veroir: el fracaso iluminado, una muestra que está ahora en Bogotá tras su paso por Holanda, México y España. Y en octubre presentaré otras muestra en la Tate Modern, de Londres.

P: ¿Está cansada?

R: No estoy cansada, estoy agotada a morir y a la misma vez llena de energía. Es un estado paradojal porque esto sucede cuando yo soy una viejita, en vez de cuando era joven. ¿Es algo bueno o malo? No se sabe. Vamos a ver si todavía estoy viva al cabo de dos años y ahí podemos conversar.

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Cultura

La vida secreta de los pumas y el primer vuelo de un cóndor: así se grabó el documental narrado por Obama en la Patagonia

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El documentalista de naturaleza René Araneda (40 años, Santiago de Chile) tenía claro que para la docuserie Nuestros Grandiosos Parque Naturales, disponible en Netflix, no quería caer en la imagen del puma alimentando a sus cachorros. Eso ya se ha visto; él mismo lo ha grabado para la BBC o Animal Planet. Para el episodio centrado en la Patagonia, el equipo de Araneda se propuso grabar al felino socializando. El reto era mayúsculo, considerando que hasta hace apenas un par de años la evidencia científica arrojaba que era una criatura solitaria. Pero los conocimientos adquiridos por el chileno en la media vida que lleva trabajando en la zona, y el refugio que supone el Parque Nacional Torres del Paine para el depredador, le permitió captar hasta ocho pumas de distintas camadas interactuando y compartiendo sus presas alrededor de una laguna.

René Araneda grabando un puma en la Patagonia.
René Araneda grabando un puma en la Patagonia.Benjamin Goertzen

Cuando los productores James Honeyborne (Blue Planet II) y Sophie Todd (Formula 1: Drive to Survive) citaron a Araneda en Londres para invitarlo al proyecto, le explicaron que querían dedicar uno de los cinco episodios a la Patagonia por ser un ejemplo de reconstrucción, por las inmensas donaciones de áreas silvestres al Estado, y porque les interesaba mostrar la cantidad de tierra salvaje que hay en el extremo sur del mundo. “Uno piensa que existen muchos asentamientos humanos por la zona, pero no. La variedad de la Patagonia permitía contar historias nuevas, con una apariencia distinta, a un público internacional que desde hace un tiempo quiere saber más sobre el lugar”, comenta Araneda por Zoom.

“Lo que se ve en el programa debe ser un 2% del material, máximo un 5%”, calcula el documentalista. Su equipo grabó durante un año y medio en distintos rincones de las 12 millones de hectáreas que conforman los 17 parques nacionales de la Patagonia. Se dieron algunas licencias fuera de la zona para enseñar, por ejemplo, los diezmados bosques de araucarias en el Parque Nacional Conguillio o los métodos de conquista de las focas leopardos en las islas de Diego Ramírez, “el último pedazo de tierra al sur antes de la Antártica en todo el mundo”, para destacar toda el área marina de alrededor, también protegida.

En la reunión con los productores, donde le ofrecieron a Araneda ser uno de los cinco cerebros editoriales de la docuserie, también le comentaron que Barack Obama, co-productor ejecutivo del programa, sería también el narrador, aunque ese dato no lo podía compartir con nadie. Ni siquiera con sus compañeros de grabación. También le encargaron que capturara cómo el cóndor de los Andés, en peligro de extinción, aprendía a volar. Araneda aceptó consciente de que grabar ese proceso de aprendizaje era prácticamente imposible. No solo por la baja densidad del ave símbolo chilena, sino porque anidan en acantilados inaccesibles protegidos por la vegetación. Tardó 10 meses en encontrar uno. Aunque en estricto rigor no fue él quien dio con el nido.

Para llevar a cabo la docuserie, distintos equipos trabajaron durante tres años -dos de ellos de pandemia-, realizando decenas de expediciones en parques nacionales ubicados en los cinco continentes. Se apoyaron en científicos especializados en cada animal o insecto que querían enseñar. También en los vecinos de las zonas exploradas. Araneda había alertado a la comunidad de Aysén (a 2.000 kilómetros al sur de Santiago) para que lo contactaran si veían algo semejante a un nido. Un día recibió la llamada de un matrimonio. “Llegamos justo cuando el ave, de unos ocho meses, estaba más activo, saltando desde las cornisas”, recuerda. En el episodio se ve la prueba y error del polluelo, hasta el momento en que logra con éxito su primer vuelo.

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Cada una de las secuencias eran enviadas luego a un experto en los protagonistas del relato y un guardaparques de la Corporación Nacional Forestal (CONAF) para que hicieran sus observaciones.

Una manada de guanacos en las Torres del Paine.
Una manada de guanacos en las Torres del Paine.Netflix

El recorrido por la Patagonia fue un viaje personal para Araneda. La primera vez que visitó las Torres del Paine, por ejemplo, recuerda las fotografías que tomaba desde la playa al glaciar Grey. “Se sentía mucho más cerca que ahora”, lamenta. El derretimiento producto del cambio climático ha acelerado su retroceso y ahora hasta hay una roca con vegetación en medio del trozo de hielo. A pesar del tamaño de la crisis ambiental, no es un tema troncal en la docuserie. El programa ofrece pinceladas de la problemática, pero se enfoca en los avances de la flora y fauna logrados en las zonas protegidas.

“Dentro del espectro de los documentales sobre naturaleza existen formatos que son un poco más alarmistas con el problema. La misión de este es que los espectadores se enamoren de los animales, queden con una sensación positiva, quieran visitar los parques o se motiven a protegerlos. Yo diría que no es un programa científico, sino emocional”, explica el chileno que en 2012 se enamoró de una pequeña puma sin cola, la que protagonizó su serie Wild Expectation (2016). La felina se hizo famosa y desde entonces ha aparecido en todos sus documentales grabados en las Torres del Paine. En Nuestros Grandiosos Parque Naturales por primera vez se la puede ver, ya con el rostro envejecido, interactuando con otros pumas alrededor de una laguna.

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Cultura

Del tiempo y sus caminos (53): María José Mielgo Busturia: escritora y editora (II)

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La segunda colección de relatos de la editora y escritora María José Mielgo Busturia lleva el título de Como la vida misma. Tiene el lector ante sus ojos una colección de relatos. Sí, pero ¿qué quiere decir esto realmente? ¿Qué forma una colección y qué forma un relato? Aquí entramos de lleno en el territorio de la escritora, pues lo que ella aquí nos ofrece es su mirada. Y esto ya quiere decir mucho, porque cada persona y cada escritor mira a su manera y es, precisamente desde esta manera de mirar, desde donde nos muestra su forma de ver el mundo, una forma que, en el caso de María José Mielgo, es una forma de ver la vida, pues el mundo de nuestra escritora lejos de ser un cuadro estático, es vida hecha a cada latido, a cada historia humana, a cada paso.

Nada puede extrañarnos que ella titule esta colección de la forma en que lo hace: Como la vida misma. Es la vida misma, la mirada hacia la vida de María José, lo que da carácter unitario a esta colección. Ahora, por tanto, la palabra colección y la palabra relato comienzan a tomar cuerpo. Y a tomar alma. Cada relato es un latido animado (recordemos aquí que animar es dar ánimo, dar alma) por la mirada profundamente humana de la escritora. Por ello mismo, los relatos, con sus personajes, circunstancias y hasta tonos tan distintos, están unidos por dicha mirada, y a la vez que, lógicamente, forman una colección, son manifestación de lo mirado y están animados por lo vivido.

Beatriz Villacañas, poeta
Beatriz Villacañas, poeta

Es éste un libro de ventanas abiertas. Abrir sus páginas es abrir ventanas. Ventanas a la vida. No en vano tituló María José Mielgo su anterior libro Las ventanas de la vida.

Pese a lo que la autora ve, pese a lo que cuenta en varios de sus relatos, el lector puede percibir que la vida misma es impulso, aldabonazo de energía, motivo de canto para ella. No olvidemos que el canto no ha de ser necesariamente alegre. Pensemos en la fuerza de un corazón herido a la hora de cantar y componer canción. A la hora de escribir poemas, a la hora de crear, a cualquier hora. La ceguera de Milton no sólo no le impidió escribir su Paraíso perdido, sino que posiblemente contribuyera a la energía y musicalidad de la obra. Podríamos decir algo parecido respecto a la sordera de Beethoven o las enfermedades de Santa Teresa de Jesús. El canto se fortalece con la vida misma. He aquí unas ventanas abiertas a ella. María José Mielgo las abre aquí para nosotros.

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